Ir al contenido principal

Entradas

Tardisimo

Me gustas.
Y no hay mucho que hacer por mi. Ya estoy condenado.
Necesito buscar la forma de salir de aquí para correr a verte o fabricar una casualidad que nos encuentre.
Me gustas.
Y no puedo esperar ya nada para inventar la excusa.
Para decirte hola, o cualquier canción que se me ocurra;
Lo que importa es que me sonrías.
Que me digas cualquier cosa.
Que me condenes

Sonríe.

En la comisura, el pequeño triangulo isósceles donde tus labios se juntan hay precisamente un enorme abismo donde me gustaría situar un beso mío. La expectación no tiene límite, puedo derrumbarme desde ahí y salvarme si decides resguardar mis sueños entre los suaves dedos de tu mano hasta que yo considere que ya no son tan mansas tus manos y la comisura de tus labios ya no es un triángulo perfecto o, en el transcurso resuelvas que el suelo es mi lugar y entonces tus manos siempre brillen y tus labios siempre sonrían.

creo que en el fondo quiero ser famoso

Me asaltan, estos últimos años cada vez mas seguido, unas ganas de escribir en el periódico de mi ciudad.

Yo no sé bien por qué. Muchas veces he tachado de tabloide esta publicación de mayor circulación local, he mostrado mi rechazo por las muchas veces en que he encontrado información falsa en sus paginas.

Muy seguramente son deseos de fama.

Aquí es donde me doy cuenta de lo irracional de este deseo, es como querer hacerme rico juntando centavos en la playa.

Líderes, jefes e idiotas

Parece que una de las cosas más dañinas en una sociedad, es un idiota con poder. Siempre encuentran la más incompetente forma de arruinar morales. El ego (que no estoy diciendo autoestima) es una cosa muy peligrosa, en cualquier forma que alguien crea que vale más que otro ser humano las cosas resultan en algún tipo de abuso, de injusticia, de miseria.
Tengo bien identificada mi aversión por la autoridad, me he encontrado no pocas veces frente a incompetentes con poder ordenándome como hacer las cosas, sin la mínima capacidad de escuchar cualquier otra voz que no es la suya, me han arrastrado en mi terrible situación de desventaja pactada por el grupo, una autoridad imaginaria que desafortunadamente imaginan todos juntos.
A veces me quiere ganar el orgullo y me digo que no tengo por qué aguantar las necedades de cualquier sujeto, temeroso que descubran la incompetencia que se acaba de descubrir. Pero luego la razón se impone y termino compadeciendo a quienes no son dueños de sí mismo…

Shape of you

Existe una extendida falacia en escuchar las palabras de moribundo para enseñarnos lo que realmente importa en la vida. De vez en cuando me encuentro con esos textos en los que se extrae comúnmente el “vive como si fuera tu ultimo día” o “Palabras de alguien que está a punto de morir”, los lugares comunes son: no des importancia a lo que dicen los demás, no desperdicies tiempo haciendo cosas que no quieres y esas cosas.

Esto es totalmente impracticable a largo plazo, es decir durante la vida.

Si estás a punto de mudarte de vecindario, puedes dejarle la basura en el patio del vecino si quieres; nunca lo vas a volver a ver.
Pero si tienes que vivir frente a él y a enfrentarte a las consecuencias de molestarlo, deberás pensarlo un par de veces, siempre tratamos de evitar el conflicto por que el conflicto fatiga y la energía no dura siempre, eso se aprende cuando creces y empiezas a conocer que es estar cansado.

A veces no es como si viviéramos dentro de jaulas cada uno de nosotros, es m…

jurame

Aunque ustedes no lo crean, en estos casi muchos años que vivo con Yoselin nunca he permito que revise que estoy escribiendo antes de publicarlo. Aunque esté escribiendo en la madrugada en un voucher del supermercado siempre intento mantenerlo en secreto (a veces me he tragado el papel, antes de que los descubra) Es una labor difícil, si se considera que Yoselin es una mujer notablemente curiosa - chismosa dirán algunas personas, cada quien sus conceptos-  y he tenido que, a lo largo de estos casi muchos años, ingerir una cantidad considerable de papel, y de su respectiva tinta (Yo sé que el papel térmico que usan para los vouchers del supermercado no llevan tinta, pero recuerden que yo escribo partes de novelas en ellos) así pues, considero a mi estomago el principal héroe de esta peculiar historia de tinta, papel, poesía y ácidos gástricos.

Sobre la certeza de considerarse una puta

Es todo una simulación estrictamente necesaria, una en la que unos están obligados a mentir y otros a creer. Nadie cree lo que escucha o lo que dice; y sin embargo no es permitido señalar la falsedad: todos le temen a lo terrible que serían las cosas si las rompemos, ha costado tanto tiempo ponernos de acuerdo y esta necedad es lo mejor que pudieron hacer nuestros padres para que vivamos en paz y no le arranquemos la cabeza al vecino o nuestro prójimo viole a nuestras hijas.
Quien juzga se considera en posición para hacerlo, es decir exento de todo lo que acusa o absuelve. Ahí mismo está la trampa por que nadie puede tirar la primera piedra.
Y uno mismo se mantiene inmóvil en el lugar donde los demás nos han colocado, encasillado, encadenado. Luego, se la pasa uno, ya resignado valorando nuestras jaulas y agradeciendo que al menos no es tan pequeña como la jaula de al lado, y que nuestra cadena no aprieta tanto, que quisiéramos que nuestra cadena fuera de oro como la del vecino.
"…