En este espacio tan ordenado en el que me paso tres cuartas
partes de mi vida no puede suceder nada que no esté estrictamente planeado por lánguidas
humanidades y ciegas colectividades. Mi tiempo es una desteñida suma de
nimiedades que simulan una ocupación, y en cuanto llega la paga corro hacia las
tiendas en busca de sustituto de felicidad embotellada.
Quisiera explotar de pronto, pero conozco con horror que me
encuentro condenado.
1 Quejas:
Vamos a una convención de Anime :D
Publicar un comentario