- Sabes perfectamente que esto no esta bien. - No me vengas con lecciones morales. - No se, estoy casi segura del arrepentimiento posterior que esto conlleva. - Pues mira que a pesar de tus demonios internos, no sueltas el martillo. - ¿Lista? - No. - uno… dos… ya La puerta se abre, un cansado hombre apenas y se mueve del lugar. Tiene veinte años y parece que esta viendo la cara del mismísimo Satanás en la boca del revolver que le apunta a la sien. Creo que se llamaba Patrick. Una mujer ciega lo llama espantada desde la sala, se ha asustado al oír el cuerpo de su marido desplomarse sin motivo aparente. El silencio avisa. La mujer tiene el rostro pálido y pánico en las venas. Parece que ha recuperado la vista del miedo, como si su último deseo fuera ver la cara de su verdugo. Una Katana despierta del sueño de la vaina. Un poco de impulso y una cabeza se desprende impaciente del cuello de la mujer. El sonido es idéntico al de un coco. Se puede escuchar el tejido cerebral destrozarse. Y Ar...
Esto es lo mejor que encontré por cincuenta centavos...