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Mostrando las entradas con la etiqueta Filosofico

¿Quién dicta la escritura?

Hace poco, mientras hacía zapping, me encontré con una entrevista a Julio Cortázar sobre su proceso de escritura, y me sentí un poco identificado, salvando, claro, las abismales diferencias. Me recuerdo a mis veintes, cuando el autobús me llevaba de regreso a casa después de la universidad y yo escribía mientras miraba por la ventana una breve idea: la semilla de algo que me había llamado la atención durante el día —una palabra, una sonrisa, un perro persiguiendo su cola…—. A los veinte casi todo es nuevo y sorprendente, así que era difícil quedarse sin tema. Días o semanas después, revisaba esa libreta donde se mezclaba cálculo integral, poemas a medio escribir y fragmentos garabateados (difíciles de descifrar debido a mi caligrafía: quien los viera pensaría que estudiaba medicina y no ciencias computacionales) y trataba de recordar qué quise decir, probablemente inventando el motivo original. Más tarde, iba refinando esa brizna de idea: buscaba en la memoria la forma más elaborada de...

depende

Lo terrible es cuando hay dos opciones igual de malas y no sabes por cual decidirte.   Trato de enfocarme en el trabajo para que el tiempo pase rápido , entonces solo vivo entre semana para esperar los viernes.   Pero luego me pongo triste porque paso una semana entera y no paso nada más que trabajo y siento que estoy tirando mi vida a la basura.   Es decir, es entendible, si se tiene una situación horrible lo que menos se quiere es vivirlo al máximo.   De pronto me llegan a la mente las palabras de Steve Jobs, "Si hoy fuera el último día de tu vida, te gustaría estar haciendo lo que ahora haces?"    La respuesta depende de cómo interpretas las pregunta, en el hipotético caso de que pudiera hacer lo que sea, que ahora mismo tuviera las oportunidades y recursos, desde luego que me gustaría estar haciendo otras cosas, no preocuparme por las facturas y estar viajando indefinidamente por el mundo, leyendo, escribiendo, conviviendo con mis amigos. Desde ese ...

Les excès de cette étranger réalité

Hay una tenue luz azul que cubre todo el lugar y sus no azules espacios, en la blanca pared y sobre la gris pantalla y sobre mis manos. Esta luz le permite a mi cabeza no pensar en nada más que en que estoy trabajando y a pesar de que se escucha un poco de Miles Davis al fondo mi cabeza solo debe ejecutar todas esas cosas aburridas y no imaginar nada que no haya ya sido pulcramente escrito, definido y autorizado. Llevo trece años jugando a ser importante y casi me la creo, de pronto dejé de encontrar sentido al juego y ahora huyo metódicamente de toda responsabilidad laboral y corro hacia las 5 de la tarde para irme a acostar a mi sillón a mirar la tele. Ayer soñé que podría intentar considerar todas esas líneas de código que escribo un arte y dejarme crecer el cabello para que no me corran de las fiestas esas en donde todos hablan de cosas que no se pueden tocar y que son inmunes al consenso. Me imagine sosteniendo un vaso con alcohol y colorantes comentando el libro de Dickens que no...

me as far

Cuando se realiza una actividad realmente demandante intelectualmente, al menos personalmente, siempre termino sin la menor gana de hacer algo que requiera un esfuerzo. Asi que, después del trabajo, prefiero echarme en el sillón en vez de salir a caminar un par de kilómetros, o prefiero poner una película que no pretenda bajo ningún motivo hacerme pensar o imaginar o cuestionar nada. Ya de por si casi todo el tiempo me la paso sobre pensando todo, desde por que pintan de amarillo las banquetas o por que los billetes son rectángulos y no cuadrados. Yo sé que podría traerme mayores beneficios hacer ejercicio, educarme o escribir, pero es un triple esfuerzo que de momento no estoy dispuesto a hacer. Asi que, de pronto me estoy poniendo gordo, apático y pierdo de a poco todas esas monerías que practiqué durante mi juventud. Bueno, no de pronto, más bien, poco a poco y luego de repente. Pero de que hay cosas en mi cabeza y poesía y belleza y cosas graciosas, ahi siguen, es solo que comparti...

haricots et fromage

Es una trampa. Se normaliza el éxito económico como fin último y necesario. Te tratan de convencer de que necesitas ciertas cosas y esas cosas requieren dinero. El atractivo se mide en capacidad financiera. Y luego, salud financiera es sinónimo de tomar buenas decisiones y ser listo es ser exitoso. Cuántas falacias. El éxito económico solo se da a una pequeña cantidad de personas y no corresponde con los estudios estadísticos que muestran inteligencia o capacidad estratégica. La mitad es el entorno y la suerte. Y no todos tenemos la capacidad de cambiarlo. Nos dicen que busquemos lo que nos apasiona y que el dinero vendrá después. Yo creo que le hablan a un hombre de paja por qué pocos perseguimos el dinero como fin último, y si tenemos claros nuestros deseos, pero estamos confundidos. La pasión no es algo constante a través del tiempo, puede que busquemos algo apasionadamente, pero con tanta intensidad que termina apagándose rápidamente. No puedo dejar de neces...

CEREZOS

Visité la cárcel, esta vez no fue por orinar la calle, fue algo peor; trabajo. En la entrada una fila de mujeres vestidas de amarillo con recipientes de comida. Al final de la fila un par de policías revisaban con un cuchillo la consistencia de cada recipiente, buscando una llave, una navaja o quien sabe que cosas que puedan esconderse en un bote de comida. Cuanto amor, pensé, uno capaz de impulsarte a moverse a las afueras de la ciudad, esperar horas, dejar que te revisen de todas partes, que un par de policías malencarados metan sus manos con guantes de goma en tu comida. Qué determinación, cuánto compromiso. Hay personas que se han dejado de hablar por mucho menos. Ya adentro, en las jardineras, había una especie de picnics, donde parejas y familiares comían juntos, había muchas sonrisas, y las personas me decían buenas tardes, compermiso  cuando pasaba junto a ellos. ¿Qué habrá hecho esa gente para haber sido privada de su libertad? ¿Solo a libertad perdiero...

Veracruz un viernes a las 9 de la noche, un diciembre en los noventas.

Cada vez con mayor frecuencia, el sueño recurrente. Me es difícil describirlo, en parte por mis mediocres habilidades narrativas y además porque lo memorable del sueño, lo que perdura después de despertar es una sensación profunda y contemplativa de soledad, de indefensión. Es de noche, parece que ha llovido, el negro asfalto es ahora un espejo y refleja todas las luces de los letreros, el alumbrado público, la multitud de autos confinados en la avenida y que quieren ir todos al mismo lugar. El suelo es un espejo inerte. Y también el frío, el viento helado tratando de devolvernos a nuestras casas. La calle es un lugar terrible y las vitrinas iluminadas tan reconfortantes. Todas las personas son apenas una mancha en el espejo citadino y la ciudad es enorme, el ruido de los autos ensordece, es ridículo pensar en uno mismo y sin embargo ahí estoy yo, pensando en mí mismo; aterrorizado por la soledad y por la libertad y por la insignificancia de mi reflejo; Soy un n...

amistades

Sonaría hasta elocuente comparar nuestras verdaderas relaciones interpersonales como partes inalienables de nuestra identidad; decir que nuestros amigos son parte fundamental de la personalidad, de nuestra esencia y de nuestro carácter. Menudos complejos egocentristas; cada individuo es una delta y nada gira en torno a uno. Somos incapaces de mantener a nuestras amistades cerca por que tenemos poco que ofrecerles. Tan pronto descubran lo aburridos que somos nos abandonarán como uno mismo renunciaría a un libro gordo, previsible y pretencioso.  Pareciera que nos asimos a la gente como lo hacemos de aquello que creemos nos pertenece y lo merecemos. Estúpido orgullo, triste error.

Shape of you

Existe una extendida falacia en escuchar las palabras de moribundo para enseñarnos lo que realmente importa en la vida. De vez en cuando me encuentro con esos textos en los que se extrae comúnmente el “vive como si fuera tu ultimo día” o “Palabras de alguien que está a punto de morir”, los lugares comunes son: no des importancia a lo que dicen los demás, no desperdicies tiempo haciendo cosas que no quieres y esas cosas. Esto es totalmente impracticable a largo plazo, es decir durante la vida. Si estás a punto de mudarte de vecindario, puedes dejarle la basura en el patio del vecino si quieres; nunca lo vas a volver a ver. Pero si tienes que vivir frente a él y a enfrentarte a las consecuencias de molestarlo, deberás pensarlo un par de veces, siempre tratamos de evitar el conflicto por que el conflicto fatiga y la energía no dura siempre, eso se aprende cuando creces y empiezas a conocer que es estar cansado. A veces no es como si viviéramos dentro de jaulas cada uno de nosotros...

jurame

Aunque ustedes no lo crean, en estos casi muchos años que vivo con Yoselin nunca he permito que revise que estoy escribiendo antes de publicarlo. Aunque esté escribiendo en la madrugada en un voucher del supermercado siempre intento mantenerlo en secreto (a veces me he tragado el papel, antes de que los descubra)   Es una labor difícil, si se considera que Yoselin es una mujer notablemente curiosa - chismosa dirán algunas personas, cada quien sus conceptos-  y he tenido que, a lo largo de estos casi muchos años, ingerir una cantidad considerable de papel, y de su respectiva tinta (Yo sé que el papel térmico que usan para los vouchers del supermercado no llevan tinta, pero recuerden que yo escribo partes de novelas en ellos) así pues, considero a mi estomago el principal héroe de esta peculiar historia de tinta, papel, poesía y ácidos gástricos. 

Sobre la certeza de considerarse una puta

Es todo una simulación estrictamente necesaria, una en la que unos están obligados a mentir y otros a creer. Nadie cree lo que escucha o lo que dice; y sin embargo no es permitido señalar la falsedad: todos le temen a lo terrible que serían las cosas si las rompemos, ha costado tanto tiempo ponernos de acuerdo y esta necedad es lo mejor que pudieron hacer nuestros padres para que vivamos en paz y no le arranquemos la cabeza al vecino o nuestro prójimo viole a nuestras hijas. Quien juzga se considera en posición para hacerlo, es decir exento de todo lo que acusa o absuelve. Ahí mismo está la trampa por que nadie puede tirar la primera piedra. Y uno mismo se mantiene inmóvil en el lugar donde los demás nos han colocado, encasillado, encadenado. Luego, se la pasa uno, ya resignado valorando nuestras jaulas y agradeciendo que al menos no es tan pequeña como la jaula de al lado, y que nuestra cadena no aprieta tanto, que quisiéramos que nuestra cadena fuera de oro como la...

perspectiva

Considero notable la capacidad que tenemos los humanos de movernos a través de múltiples realidades; simplemente cambiando la perspectiva. Regularmente observamos las cosas y vivimos nuestro entorno en base a una perspectiva y opinión, en la mayoría de las ocasiones, implantada por el medio. Así pues, un individuo es un sucio vagabundo en la realidad de la clase media, y siempre será, a menos que un cambio en nuestra realidad (que alguien o algo mas provoca) modifique esta percepción, y ese individuo se convierta en un cliente, un amigo, un enemigo. Todo lo que esa persona es siempre al mismo tiempo. Uno mismo es un enemigo y un amigo a la vez, dos dimensiones de la misma persona convergen en tu cuerpo. Es estúpido creer que uno le cae bien a todos, o que todos creen que eres tonto o listo o bueno o malo, lo eres todo. Pero está en nuestras manos, cambiar la percepción, no es necesario esperar tragedias o maravillas o casualidades. Si logras cambiar tu perspectiva en un ...
De pronto siento que odio a todo el mundo. Se me viene de golpe todo el daño que me han hecho, y la tristeza que siempre me tengo que decir que no es tristeza. Siento horribles ganas de apalear a esos hijos de puta. Y caigo en cuenta que aún no puedo. Y me deprimo al pensar en lo bien que les está yendo siendo unos hijos de la chingada y lo difícil que es para alguien honesto dañar a otra persona. Leo en el periódico de la mujer que se encerró en su casa de interés social con sus dos hijos, cerró todas las ventanas y abrió la llave del gas mientras dormían; ya no tenía ni para comer, le iban a quitar la casa: y luego me enteró de los nuevos tenis diseñados por no sé quién que valen una fortuna y todos los quieren. De pronto siento que odio a todo el mundo.

old

El mayor fracaso de los mediocres , es no saber qué hacer con su libertad. El mayor éxito de los felices, es no hacer mucho caso a les possibilités y enfrentarse a la dura realidad con lo que se tenga a la mano. Siempre que me enfrento a la idea de que en realidad no estoy hecho para triunfar en mi propio juego, recuerdo al pobre Raskólnikov; Pensándose al inicio a la altura de Napoleón y entregándose al final, a las autoridades (Con obras tan viejas no cuenta para nada el spoiler alert; ya tuvieron 150 años para leer Crimen y Castigo) Lo terrible es que toda la fuerza esté en la mente, y que todas las dudas también provengan de ahí. Si hay tanto en la cabeza, no me puedo considerar mediocre; y así mismo, si no puedo hacer nada con lo que hay ahí, lo soy y en partida doble.

de narices largas y patas cortas

Mientras suenan éxitos del momento, a volumen moderado por la pequeña bocina escondida en el techo de la habitación, el aparato de aire acondicionado comienza a trabajar nuevamente. Sobre la pequeña mesita de metal, se encienden las pantallas de los teléfonos que ahí reposan, en silencio, y muestran que alguien llama. Y en la cama, de blancas sabanas, descansan dos cuerpos desnudos que se contemplan en el espejo que los refleja inmóvil en el techo. Ambos platican despreocupadamente. Uno ama a su esposa, la otra ama a su esposo, tienen problemas, nunca los dejarían. Escapémonos. Luego fuman y el humo llega al espejo y nubla la silueta de dos enamorados.

turista

  Ciertamente este país se parece mucho al mío. El sol calienta la piel casi con la misma fuerza y estoy seguro que el aire también es el mismo. También se parece a otros países, mientras andas por las calles puedes sentir la mirada de los locales: “¿de dónde será este turista?” Y parece ya un triunfo el solo hecho de ser extranjero. Las muchachas te miran con otros ojos, y pareciera que, aunque están más lindas que las de tu país, es más sencillo llevártelas a la cama. Allá en mi país soy un macho consumado –les comento- y ellas se derriten solitas. Luego quieres comer todo lo que ellos comen, y beber las cervezas que ellos toman, y fumar sus cigarros. Pero si lo miras fríamente, terminas cagando, orinando y tosiendo su tradicional encanto así como los turistas en nuestro país lo hacen. Lo importantes es que fuiste, y en tu enorme librero de recuerdos puedes poner una torre Eiffel de latón, una torre de pizza de mármol. Las miradas de extrañeza, los besos, los ll...

sacate a la chingada pinche vocho de mierda

Este año obtuve un horario "abierto". Significa que mi horario de trabajo es flexible. Sigo siendo un pinche esclavo moderno, la situación general permanece igual de horrible pero hay que apreciar los pequeños detalles; un gramo menos de miseria en el valle de la tristeza. De modo que son las 8 de la mañana y no rechazo desayunar con mi familia. Subo al coche y manejo tranquilamente y no hay por que conducir veinte kilometros en quince minutos, ya no le grito al de enfrente que se quite ni lo rebazo por la derecha. "Si yo dispusiera de cincuenta y tres minutos -pensó el principito- caminaría muy suavemente hacia una fuente..." Otra vez llega usted tarde. Oh, piense usted que de nada servirá que llegué media hora antes si es precisamente ese el tiempo que me va a llevar terminar de levantarme. No le pagaré el día. Nadie puede pagar un día.

too late

Lo primero que quisiera comentar es lo difícil que se me hace volver a escribir. Estoy oxidado, orondas capas de polvo entorpecen mi escritura. Y las ideas se mueven todas desordenadas en mi cabeza, son pelo de perro chihuahua y es difícil hilar algo con ello. Luego siento ganas de justificarme, yo sé que no necesito hacerlo, pero me asaltan las ganas de echarle la culpa al alcohol, a las drogas, el estrés laboral, domestico, la insoportablemente aburrida y monótona que es mi vida (y no puedo mencionarlo frente a Yoselin porque me dirá algo así como de que no soy feliz con ella y más mierda de mujeres). Me va bien, las finanzas van bien, el tiempo con mi hijo va bien, el trabajo va bien. He descubierto que tengo estómago y que sufre cada vez que me emborracho, y cada que tomo leche. Tengo el estómago de un mariquita, probablemente en alguna borrachera algún mariquita lo intercambió con el suyo mientras yo dormía sobre mi propio vomito. No sé por que no puedo ser feliz, por que ...

Pulcra ergástula

En un cuarto de justificadas y dadivosamente planeadas medidas, escenario mudo de quiméricas transcendencias. Un botellón de agua, una flor, un escritorio de caoba o su más próxima imitación. Un ingrato teléfono. Pulcra ergástula. Ahí sospecho, y no temo equivocarme, han muerto delirantes poetas, prominentes escritores: abatidos músicos, magnánimas historias; las musas no han tenido más remedio que personificarse en hoscas secretarias. En la más frugal violencia mueren nobles almas a diario y tan horriblemente, se disminuyen con cada llamada, cada firma y solo de nueve a nueve con una hora para comer. Un cuerpo cansado llega cada noche a culpar de su desgracia a las sombras que el televisor refleja, pero sin ganas, sin verdadero odio.

Definición

A pesar que el tiempo no es lineal tal como lo percibimos, y que de hecho ni siquiera transcurre, es notable considerar que las reacciones, así como sus respectivas acciones lo afectan todo en cada momento. Podría decirse que esta acción que realizo ahora mismo provocará una reacción, así mismo como está acción es inebitable consecuencia de otro algo.