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Mostrando las entradas con la etiqueta Fotos

depende

Lo terrible es cuando hay dos opciones igual de malas y no sabes por cual decidirte.   Trato de enfocarme en el trabajo para que el tiempo pase rápido , entonces solo vivo entre semana para esperar los viernes.   Pero luego me pongo triste porque paso una semana entera y no paso nada más que trabajo y siento que estoy tirando mi vida a la basura.   Es decir, es entendible, si se tiene una situación horrible lo que menos se quiere es vivirlo al máximo.   De pronto me llegan a la mente las palabras de Steve Jobs, "Si hoy fuera el último día de tu vida, te gustaría estar haciendo lo que ahora haces?"    La respuesta depende de cómo interpretas las pregunta, en el hipotético caso de que pudiera hacer lo que sea, que ahora mismo tuviera las oportunidades y recursos, desde luego que me gustaría estar haciendo otras cosas, no preocuparme por las facturas y estar viajando indefinidamente por el mundo, leyendo, escribiendo, conviviendo con mis amigos. Desde ese ...

haricots et fromage

Es una trampa. Se normaliza el éxito económico como fin último y necesario. Te tratan de convencer de que necesitas ciertas cosas y esas cosas requieren dinero. El atractivo se mide en capacidad financiera. Y luego, salud financiera es sinónimo de tomar buenas decisiones y ser listo es ser exitoso. Cuántas falacias. El éxito económico solo se da a una pequeña cantidad de personas y no corresponde con los estudios estadísticos que muestran inteligencia o capacidad estratégica. La mitad es el entorno y la suerte. Y no todos tenemos la capacidad de cambiarlo. Nos dicen que busquemos lo que nos apasiona y que el dinero vendrá después. Yo creo que le hablan a un hombre de paja por qué pocos perseguimos el dinero como fin último, y si tenemos claros nuestros deseos, pero estamos confundidos. La pasión no es algo constante a través del tiempo, puede que busquemos algo apasionadamente, pero con tanta intensidad que termina apagándose rápidamente. No puedo dejar de neces...

Rockstar (I)

Estaba a punto de abrir una lata de conservas, mi cena, disponerme terminar un libro de Andrea Camilleri cuando me dijo que pasaría por mí en diez minutos. Y no llegó en diez sino en cuarenta, pero llegó en su auto deportivo y me saludó muy contento y después de mensajear a quien sabe a cuantas personas arrancó el auto y partimos con rumbo incierto. Hizo otra llamada y en tres minutos le quitó lo incierto al rumbo y le puso un plan a la noche: un bar, un cumpleaños. El alcohol hizo lo suyo y como de costumbre terminé hablando de cosas tristes o preocupantes, pero burlonamente; nadie quitó la sonrisa ni dejó de beber y esto como siempre está bien porque nunca tengo la menor idea de lo que hago.

Veracruz un viernes a las 9 de la noche, un diciembre en los noventas.

Cada vez con mayor frecuencia, el sueño recurrente. Me es difícil describirlo, en parte por mis mediocres habilidades narrativas y además porque lo memorable del sueño, lo que perdura después de despertar es una sensación profunda y contemplativa de soledad, de indefensión. Es de noche, parece que ha llovido, el negro asfalto es ahora un espejo y refleja todas las luces de los letreros, el alumbrado público, la multitud de autos confinados en la avenida y que quieren ir todos al mismo lugar. El suelo es un espejo inerte. Y también el frío, el viento helado tratando de devolvernos a nuestras casas. La calle es un lugar terrible y las vitrinas iluminadas tan reconfortantes. Todas las personas son apenas una mancha en el espejo citadino y la ciudad es enorme, el ruido de los autos ensordece, es ridículo pensar en uno mismo y sin embargo ahí estoy yo, pensando en mí mismo; aterrorizado por la soledad y por la libertad y por la insignificancia de mi reflejo; Soy un n...

Sonríe.

En la comisura , el pequeño triangulo isósceles donde tus labios se juntan hay precisamente un enorme abismo donde me gustaría situar un beso mío. La expectación no tiene límite, puedo derrumbarme desde ahí y salvarme si decides resguardar mis sueños entre los suaves dedos de tu mano hasta que yo considere que ya no son tan mansas tus manos y la comisura de tus labios ya no es un triángulo perfecto o, en el transcurso resuelvas que el suelo es mi lugar y entonces tus manos siempre brillen y tus labios siempre sonrían.

Sobre la certeza de considerarse una puta

Es todo una simulación estrictamente necesaria, una en la que unos están obligados a mentir y otros a creer. Nadie cree lo que escucha o lo que dice; y sin embargo no es permitido señalar la falsedad: todos le temen a lo terrible que serían las cosas si las rompemos, ha costado tanto tiempo ponernos de acuerdo y esta necedad es lo mejor que pudieron hacer nuestros padres para que vivamos en paz y no le arranquemos la cabeza al vecino o nuestro prójimo viole a nuestras hijas. Quien juzga se considera en posición para hacerlo, es decir exento de todo lo que acusa o absuelve. Ahí mismo está la trampa por que nadie puede tirar la primera piedra. Y uno mismo se mantiene inmóvil en el lugar donde los demás nos han colocado, encasillado, encadenado. Luego, se la pasa uno, ya resignado valorando nuestras jaulas y agradeciendo que al menos no es tan pequeña como la jaula de al lado, y que nuestra cadena no aprieta tanto, que quisiéramos que nuestra cadena fuera de oro como la...

perspectiva

Considero notable la capacidad que tenemos los humanos de movernos a través de múltiples realidades; simplemente cambiando la perspectiva. Regularmente observamos las cosas y vivimos nuestro entorno en base a una perspectiva y opinión, en la mayoría de las ocasiones, implantada por el medio. Así pues, un individuo es un sucio vagabundo en la realidad de la clase media, y siempre será, a menos que un cambio en nuestra realidad (que alguien o algo mas provoca) modifique esta percepción, y ese individuo se convierta en un cliente, un amigo, un enemigo. Todo lo que esa persona es siempre al mismo tiempo. Uno mismo es un enemigo y un amigo a la vez, dos dimensiones de la misma persona convergen en tu cuerpo. Es estúpido creer que uno le cae bien a todos, o que todos creen que eres tonto o listo o bueno o malo, lo eres todo. Pero está en nuestras manos, cambiar la percepción, no es necesario esperar tragedias o maravillas o casualidades. Si logras cambiar tu perspectiva en un ...

old

El mayor fracaso de los mediocres , es no saber qué hacer con su libertad. El mayor éxito de los felices, es no hacer mucho caso a les possibilités y enfrentarse a la dura realidad con lo que se tenga a la mano. Siempre que me enfrento a la idea de que en realidad no estoy hecho para triunfar en mi propio juego, recuerdo al pobre Raskólnikov; Pensándose al inicio a la altura de Napoleón y entregándose al final, a las autoridades (Con obras tan viejas no cuenta para nada el spoiler alert; ya tuvieron 150 años para leer Crimen y Castigo) Lo terrible es que toda la fuerza esté en la mente, y que todas las dudas también provengan de ahí. Si hay tanto en la cabeza, no me puedo considerar mediocre; y así mismo, si no puedo hacer nada con lo que hay ahí, lo soy y en partida doble.

single

El otro día me estaba yo tomando fotos desnudo y mandándolas por WhatsApp a las 2 de la mañana. Luego me di cuenta que, para bien de las féminas que disfrutan de mis fotos, debería yo hacer ejercicio. Y luego me dio flojera. Lo mío es hablar mucho y convencerlas que solo eso necesitan.

Necesito tu cuerpo para arrullar mis pesadillas

Solía platicar en la escuela con mi vecina de mesa. Le contaba sobre lo que hacia a diario y ella se divertía escuchando mis ocurrencias. - siempre tienes una historia que contar. Decía. Bueno, no tengo dinero para llevarte al cine, pero dime algo sobre lo que te gustaría escuchar un cuento. - hadas. Decía y frunciendo el ceño retadora, incrédula de que pudiese contarle un extraño cuento en el que ella era un hada. Luego, dos horas después, terminada la función, ella solo echaba de menos las palomitas y mi garganta un poco de agua. ¿Vamos a amarnos siempre? Siempre. Decía, hace diez años. Y yo me lo creía, cuando entonces no entendía que era amar, cuando no comprendía lo que significa en esa frase el siempre.   Publicado con Blogsy

tepo fiesta

A veces me pregunto la forma en que las personas me perciben. En realidad, temo que la probable respuesta de la mayoría, destruya este poco de autoestima que se ha ido acumulando, al igual que la grasa en mis cachetes, a lo largo de los años. Hace poco, en una reunión con los amigos de la universidad, llegaron a mitad de la fiesta, amigos de uno de los reunidos. Entre ellos, un chico de pelo largo, delgado y mal vestido que expelía  platica hasta por los codos y daba de vez en vez un traguito a su cerveza. Le pregunté a Yoselin, que estaba al lado mío si yo era antes así. Y me contesto, para mi pesar, que sí. Esto, porque yo solo vi lo acorvado de su figura, y la estampa esa no me permitió ver más allá. Me pareció un borracho ruidoso y flaco y no supe ya si aquel en sobriedad poseía elocuencia en sus diálogos, cuan interesante podría ser su personalidad. Para muchos, yuxtapongo a mi situación, no fui nada más que un borrachín flaco y ruidoso. Contraria a la imagen que de...
Nuevamente, estoy perdiendo el interés. Una flojera tremenda me entra al cuerpo cuando pienso en las mañanas que tengo que venir a trabajar. El software administrativo que desarrollo no supone ningún reto. Obviamente no soy pendejo y conozco muy bien las consecuencias de perder mi empleo y las elevadas prestaciones que obtengo por mi mediocre desempeño así que me resigno, mientras las deudas mueren. Soy otro gutierritos más en la oficina. Una sombra, un ser gris y miserable. Lo que me mantiene todavía vivo es el lento desarrollo de un software gerencial, que avanzo de a poquito cuando mi jefe no me vé. ¿Qué haces de provecho para este departamento? Me reclama, y yo solo me quedo callado. Dice estar interesado en mejorar el departamento pero sus acciones indican interés solo por colgarse medallas aunque diga lo contrario. Yo estoy aburrido de programar, mi compañero de dar mantenimiento, otro de hacer inventarios y mi jefe parece no aburrirse de comentarnos ‘sutilmente’ qu...

¿Bacterias?

... Bah... tampoco es para tanto...

Podría

Podría ir un día comenzar a ir al trabajo en bicicleta, son solo trece kilómetros cuesta arriba. En el trabajo hay regaderas y al cabo de un rato mi salud lo agradecería. Podría al menos usar la caminadora cuando vuelvo del trabajo, o hacer cincuenta abdominales cada mañana. Podría levantarme una hora más temprano y sumergirme en la tina en las mañanas. Podría volver a leer libros. Los fines de semana o cada noche antes de dormir. Cien libros al año, como hace tiempo. Suscribirme al National Geografic, Algarabía, Psychologies cuesta más barato suscribirse y no tiene uno que pelear por el último ejemplar completo y sin hojas sueltas. Podría continuar con mi novela un capitulo a la semana, cargar con un bolígrafo para anotar poemas o dibujar las cosas que todavía no he dibujado. Podría afinar la guitarra y componer una canción. Aprender un acorde nuevo. Podría continuar mis clases de piano y aprenderme la otra mitad de Claire de Lune. Escuchar música nueva, conectar los audífonos...

after blogs (I)

Hace tres o cuatro años, los blogs eran la onda. Mis berrinches incoherentes de adolecente tardío gozaban de lectores. De aquella época recuerdo haber grabado un par de Podcast con Missing, el único simio en la ciudad que, aunque su aspecto de orangután despiste, razona casi como un sapiens. El trajo a mi insípido mundo a Trend Reznor, y a The Fight Club (en el paquete venían además, como efecto secundario  U2 y a Fey) Como el hombre este acababa de graduarse en ciencias de la psicología, experimentaba en las discusiones hasta hacerme perder la cordura, cuando aún no comprendía del todo conceptos de maleabilidad, proyección, condicionamiento operante, por tanto, la posibilidad de invalidar cualquier argumento mio era pan comido. Debo agradecerle a el, el ejercicio de mi habilidad para sostener argumentos en los que ni creo. Pasábamos madrugadas enteras discutiendo sobre política y ciencia y puedo asegurar, sin temor a escucharme gay, que pasé muy buenos momento...

pale blue dot

Mira ese punto. Eso es aquí. Eso es casa. Eso es nosotros. En él se encuentra todo aquel que amas, todo aquel que conoces, todo aquel del que has oído hablar, cada ser humano que existió, vivió sus vidas. La suma de nuestra alegría y sufrimiento, miles de confiadas religiones, ideologías y doctrinas económicas, cada cazador y recolector, cada héroe y cobarde, cada creador y destructor de la civilización, cada rey y cada campesino, cada joven pareja enamorada, cada madre y padre, cada esperanzado niño, inventor y explorador, cada maestro de moral, cada político corrupto, cada “superestrella”, cada “líder supremo”, cada santo y pecador en la historia de nuestra especie vivió ahí – en una mota de polvo suspendida en un rayo de luz del sol. La Tierra es un muy pequeño escenario en una vasta arena cósmica. Piensa en los ríos de sangre vertida por todos esos generales y emperadores, para que, en gloria y triunfo, pudieran convertirse en amos momentáneos de una fracción de un punto. Piensa en...

vespa

Guardaba la tarde temprana, con su gris presencia el día, y la escasa lluvia. Se reflejaba sobre el asfalto húmedo, por sobre las rociadas horas y completaba bellamente la conformidad del tiempo. Ahí, a velocidad moderada y sobre el camino me dirigí al trabajo, después de comer tortillas. Un conductor descuidado dejó volar la colilla de un cigarro que acababa de terminar, fuera de su ventanilla y directo a mi rostro. Luego rió a carcajadas. Un taxista acelerado embistió un charco con su vehículo y sus negras aguas me mojaron las ropas. Luego el taxista rió también a carcajadas.

Estos tiempos modernos

amor y temor, riman

Si pudiera amarte sin temerte, sería genial. Cada vez que te amo tácitamente se vuelve más fuerte el dolor de perderte; nuevamente. Ahora mismo no sé si volver sobre mis pasos o continuar avanzando porque estoy ciego y torpe e ignoro donde están las espinas y en donde el mortal abismo, y como te quiero tanto esta angustia la llamo mi felicidad contigo. Si hoy ya no te temiera, seguramente haría que mi voz brincara encima de todo y desde tu oreja te regalara el mundo; diría: te amo, corazón mío. Solo para que su fuerza pudiera llenar todos los silencios que se hicieron cada vez que no te lo decía. Y aunque francamente me espanto menos si te doy por perdida lo que menos quiero es que te vayas, que me mates con tu partida.

dele

Gracias por enseñarme que el titulo de jefe debe uno de ganárselo a diario con ejemplo y trabajo duro, que mandar es una virtud que debe ejecutarse con inteligencia.