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Mostrando las entradas de junio, 2009

recuerdos (II)

15 minutos , dijo, y luego subió por la escaleras hacia su habitación. A mi me pareció en primeras cuentas innecesario, en el cine habría poca luz y ella lucía estupenda tal como estaba. Quizás fuera el amor que le sentía el que me hiciera afirmar que todo lo que llevase encima era atemporalmente perfecto en ella. Ahí en la sala de la casona de sus tíos había una pecera enorme y un hermoso piano blanco que no me atreví a tocar. Con ella habían subido sus dos hermanas menores, también muy simpáticas y alegres. Como emocionadas de la próxima transformación, compartían al igual que muchas mujeres la emoción de escoger el vestido correcto, el perfume, el maquillaje, la bolsa y todo lo demás correcto y perfecto a la ocasión. De cualquier modo sus quince minutos los aprovechó muy bien y bajó casi brillando. Le dije que estaba hermosa y ella contesto con uno de esos gracias que en las mujeres bonitas significa "ya lo sé, idiota" . Después de no querer la cosa me alegré de tenerla b...

recuerdos (I)

Estaba acostado leyendo no sé que libro cuando sonó el teléfono. "Hola juciancito, amorcito, ¿que haces?" o algo así; ella frecuentaba los diminutivos y las expresiones melosas. Nada, solo extrañándote y esas cosas --le dije. "¡Ah!, bueno, mis padres salieron de la ciudad el fin de semana, hay fiesta en mi casa, quiero que me acompañes". Era una fiesta, habría alcohol para todos menos para mi, debía cuidar de la anfitriona me decía algo en la cabeza. Habría tantas chicas lindas pero la que me correspondía entonces solo era una y no estaba disponible mas que para los invitados y yo solo estaba para ella. Había música pero en ese entonces no me interesaba ni el avant garde ni el indie y tampoco bailar. Fue aburrido por que así lo quise, aquella vez creía inevitable el hecho de mi apatía a pesar de que todos los invitados --a mi excepción-- salieron de ahí gritando de alegría mientras se tambaleaban de un sitio a otro y rayaban sus autos contra los arboles del jardín...

carta (III)

No existen respuestas tuyas que satisfagan a mis dudas, si me quisiste o no eso quedó en el pasado. Una insoportable decepción es la que me aqueja. Yo sé que aun pienso en ti, pero lo malo es que yo ya no te quiero. Ahora vivo en otro sitio, no puedo decir que feliz, pero si más tranquilo. Es una chica linda la que ahora me acompaña, espera el hijo de otro hombre pero a mí no me importa. Solemos almorzar juntos y a veces caminamos por el parque, ella me platica sobre lo lindo que es que algo se te mueva en la panza. Yo le cuento lo que le hago a las chicas por las tardes. Ella lee algo sobre filosofía y yo una novela sueca, tumbados en un gran diván de imitación de cuero escuchamos música, luego llega su hermana del colegio y se tumba también a escuchar música. Sueña despierta con Edward Cullen. Suspira, luego, las dos suspiran. Y yo les pido que dejen de mojar los calzones. Entonces comienzan a golpearme con cojines yo a morderles las piernas. Y así pasan los días, mientras encuentr...

hermético

Me descubrí solitario; hermético. Sobre el sillón y con un libro en la mano, con un cigarro. Me observé y no fue necesario el detenimiento, solo me juzgué, me aborrecí y quise mandarme al diablo. Sucedía a veces, me convertía en un santo o en un demonio y como nada de eso era yo lo mandaba todo al diablo, todos los conceptos, todas las formas, todo el contenido. Fui consciente de lo inútil de los polos y contemplé también del día y de la noche y del cielo convertido en plomo toda la luz y oscuridad que desprendían y nunca logré adecuarme en ningún sitio, por eso era yo un solitario, desde un punto lejano, alejado de todo, podía yo contemplar la miseria y la alegría de permanecer en un solo sitio, como había años antes yo deseado. Ahora, desterrado, pagaba mi condena en un mundo de ideas que nadie compartía, atrapado entre la voz y el oído, encerrado en el espacio inmenso de los matices. ¿Cómo saber donde me encontraba? Yo solo poseía una pista, y esa era el espacio breve entre dos lagr...

brouillé

Ocurrió que anoche te encontré bebiendo afuera de la licorería y me invitaste a tomar de tu botella. Luego me pediste que te acompañará a tu casa, vaya truco, me hubiese dado vergüenza reconocer que siempre funcionaba, pero como soy un hombre sin conciencia me subí a tu auto y hasta dejé que manejaras. Luego, en tu cochera rompiste una maceta y corriste al baño a vomitar apenas abriste la puerta. Era así como te recordaba y era yo quien no me reconocía. En otros tiempos hubiera ido a vomitar contigo. Saliste entonces del baño desnuda y me pediste que durmiera contigo. Vaya suerte la mía por seguir sobrio. Saqué de tu vitrina una botella de no se quién de no se donde y bebí hasta que se me quemó la garganta. y entonces si, volvió julian, al menos por una noche. Me pregunté esta mañana que desperté por que siempre pierdo los zapatos y por que nunca me deján dinero para un maldito taxi.

Yo no entiendo

como tus finos dedos tocan en un piano invisible una canción que no existe, y efectivamente escucho entonces tu música, fantástica y divina. O también como tu vestido se ciñe en tus caderas y de el emergen tus suaves piernas, y tus pies, intactos, y tus muslos firmes, y tu cintura, girando, mezclada, plenamente, perfecta, en mi cabeza. Cruzas las piernas, y tu zapato cuelga, de tu pie que se mece y vuela. O tu cabello, que es justo sobre tu rostro y baila también, con tu cuello, y es tan negro, y me envenena. al igual que tu perfume, salvaje y carcelero que emerge de tu piel morena. Yo no entiendo tu sonrisa, pero la admiro, por que brilla como las estrellas, e igualmente posee la inmensidad, la oscuridad y la tristeza, y sin embargo, efectivamente te contemplo toda, eso me basta, me llena. Mientras lees ahí un libro de mi biblioteca pareces feliz, y me alegra. Porque tu si entiendes de este mundo y lo respondes con tu cuerpo hermoso y me atormentas.

Liebe Liebe

No existe equivalencia, el amor no es una ecuación perfecta. Cuando se ofrece amor no se pide nada a cambio. Se sufren los mas atroces tormentos y las más horribles decepciones por que el corazón no se acostumbra a morir todas las tardes y a desperdiciar cada ocaso sin un cuerpo suave que abrazar. Tan grande es la persona que se pierde y entonces, enorme es el vacio; el amor no debería ser una actividad de jóvenes, porque he amado como un adicto, si, como si nunca hubiera amado antes, como si nunca fuera a volver a amar. Historias de amor inconclusas, quimeras de romanticismo que purgan en mi recuerdo y que encienden sus voces en días como estos. Los de soledad, los de decepción, los de tristeza. Para el amor no estoy hecho, y sin embargo lo busco como un sediento agua, hasta en el piso, hasta en la lluvia. Debo sacrificar bastantes vírgenes para apagarme un poco está sed, que es la de cariño. Todas vuelven, lo sé, pero las historias de amor no tienen segunda parte. ¿por a las mujeres ...

walk alw al a

Lo mejor que uno puede hacer cuando el mundo está a punto de acabar es caminar y caminar hasta llegar al fin del mundo. Ahora bien, ¿debería yo aceptar todas esas proposiciones sexuales si la persona de la que estoy enamorado lo hace con alguien mas? No es que se trate de "si tu lo haces yo también" sino de aceptar sin prejuicios que el sexo no tiene nada que ver con el amor. De verdad que podría ser divertido o catastrófico, no lo sé, nunca había estado enamorado de alguien con quien no pudiera tener sexo, tampoco he estado enamorado tantas veces -solo tres en mi triste vida- pero si he tenido mucho sexo sin prejuicios. El caso es dar el primer paso a lo que me sabe un poco a infidelidad y romper con ese lazo que había hecho entre el amor y el sexo.