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Mostrando las entradas de julio, 2010

La responsabilidad

La responsabilidad te convierte en un adulto si es que la edad aun no lo ha hecho. La responsabilidad requiere tiempo, y se consume en pensamientos y labor: brevemente quizás, pero en infinita constancia, con olor a condena. Tanto tiempo viviendo una realidad se olvida uno de visitar los sueños o peor, de hacer algo para acercarlos. Oh! Pero no es tan malo, la libertad de un hombre comienza en sus pensamientos y no existen cadenas que puedan aprisionarlos. No puede ser tan mala una situación como la mía, por que por la ventana a veces observo realidades más adversas; no es la humildad lo que las vuelve peores, es la desdicha de anhelar lo que no se puede. Entonces descubro que soy igual de miserable anhelando otra situación mientras otro envidia el lugar donde estoy parado. Obviamente es todo esto una ilusión, necesaria, una tragedia que nos inventamos para no quedarnos estancados y luchar por el destino inalcanzable, o la estabilidad inexistente. Lo difícil es aceptar que es todo un ...

Travel 2

Viajar tampoco me provoca la felicidad que yo esperaba. Los destinos deberán de ser demasiado nuevos para que disfrute yo mi estancia. Odio la expectativa no recompensada que se queda en uno y que se dibuja en el recuerdo como un fracaso. Entonces es cuando descubres lo muy poco que hace falta para ser feliz, pero que escasea como en el árido desierto el agua y lo bastante que necesitas para satisfacer el deseo.

mamá

Te extraño mamá , quisiera que estuvieras a mi lado y me cocinaras algo para comer, que me abrazaras cuando me siento solo y que bebieras conmigo cuando estoy contento. Extraño que te quejes de la hipocresía del mundo, de la falta de valores, que me digas vago, greñudo, desaliñado y sucio, y que sin embargo te sientas orgullosa de mí. Quiero que me platiques de lo dura que fue la vida para ti, de la felicidad de tu adolescencia, de lo poco que soportas a papa y lo mucho que lo quieres. Extraño verte por las mañanas resolviendo crucigramas y en las noches concentrada en tu cuarto haciendo las cuentas. Mamá, siempre que me subo al auto quisiera que estuvieras a mi lado, en el asiento del copiloto y llevarte a pasear, mostrarte que ya aprendí a manejar, enseñarte a manejar, como fue tu sueño siempre. Extraño que me pidas que ponga la misma canción por milésima vez. Extraño cuando te ríes de las estupideces que digo cuando quiero escuchar tu risa, extraño tu colmillo chueco del que estás t...