Esta mañana me levanté con el curioso cuadro de la manguera de mi estufa colgando de la ventana, y la ausencia de mi tanque de gas. El crimen está a la orden del día y me ha dado de que pensar tan vergonzosa acción, por que actualmente vivo bastante retirado de la civilización y el esfuerzo de desconectar mi instalación (silenciosamente y en la oscuridad) llevarla al hombro unos quince metros (sin arrastrar para no dejar rastro de la dirección) y transportarla al menos un kilómetro hasta la carretera mas próxima (sin duda apoyado por un triciclo o algún otro tipo de transporte) me parece que vale mas que lo que se podría ganar vendiendo artículos robados. Aunque me queda el tenue sabor a humillación por ser víctima de un mañoso delincuente, me da mucha mas tristeza saber que hay quien tiene que hacer eso para poder comer; estarse el día pensando a quien robar, y esperar a que duerma para embaucarle. Me da mucha tristeza, por que mas que perder un tanque de gas de quinientos pesos, he p...
Esto es lo mejor que encontré por cincuenta centavos...