Mujer de rosa de ajustadas curvas sin frontera. Mujer de preseros pasos de rastro en los ojos, pecho de hoguera. Mujer que una vez me miraste con ojos de fiera, y tu amor de disfraz disfrazaste en besos fijos y palabras bellas. Adiós, me dijiste adiós el día de un día sin fecha, y sentí el dolor de este amor que vive por ti y tú no recuerdas. Los hombres que besas ahora Que viven contigo, te llevan Yo se que tu amor no los quiere Y esos hombres, son cualquiera. No pido que pidas disculpas aunque me hieras; por que quiero tenerte conmigo aunque no me ames, mientras no me importe y yo te quiera
Esto es lo mejor que encontré por cincuenta centavos...