Nuevamente, estoy perdiendo el interés. Una flojera tremenda me entra al cuerpo cuando pienso en las mañanas que tengo que venir a trabajar. El software administrativo que desarrollo no supone ningún reto. Obviamente no soy pendejo y conozco muy bien las consecuencias de perder mi empleo y las elevadas prestaciones que obtengo por mi mediocre desempeño así que me resigno, mientras las deudas mueren. Soy otro gutierritos más en la oficina. Una sombra, un ser gris y miserable. Lo que me mantiene todavía vivo es el lento desarrollo de un software gerencial, que avanzo de a poquito cuando mi jefe no me vé. ¿Qué haces de provecho para este departamento? Me reclama, y yo solo me quedo callado. Dice estar interesado en mejorar el departamento pero sus acciones indican interés solo por colgarse medallas aunque diga lo contrario. Yo estoy aburrido de programar, mi compañero de dar mantenimiento, otro de hacer inventarios y mi jefe parece no aburrirse de comentarnos ‘sutilmente’ qu...
Esto es lo mejor que encontré por cincuenta centavos...