Estaba yo frente al computador resolviendo un problema de sintaxis de la función count en SQL cuando el teléfono sonó. Como estaba escuchando a the doors a todo volumen tuve que pausar mi reproductor para atender la llamada. “Buen día, se comunica el grupo Lexmark…” un voz dulce comenzó una verborrea que confundió abruptamente mi razón, y me sedujo un acento entre latino de Miami y hondureño. Recordé haber escuchado ese acento de una bailarina exótica y entonces me imagine a una chica con poca ropa realizándome una encuesta de satisfacción. “En escala del uno al cinco, díganos, cuan satisfactorio encontró su baile…” - ¿Disculpe? “el nivel de conocimiento del técnico de Lexmark” - Ah!, muy bueno, muy bueno, ¡sublime! Se confundieron las imágenes entonces con la voz suave de la operadora. Luego, como hace a menudo la mujer en mis fantasías, que me abandona por la promesa de un mejor futuro, me dijo que tuviera una linda tarde y no recuerdo si me despidió con un beso al teléfono, pero fin...