Me gustas . Y no hay mucho que hacer por mi. Ya estoy condenado. Necesito buscar la forma de salir de aquí para correr a verte o fabricar una casualidad que nos encuentre. Me gustas. Y no puedo esperar ya nada para inventar la excusa. Para decirte hola, o cualquier canción que se me ocurra; Lo que importa es que me sonrías. Que me digas cualquier cosa. Que me condenes
Esto es lo mejor que encontré por cincuenta centavos...