Ir al contenido principal

Yoselin

De tu existencia exacta y suave que me vive pegada al cuerpo, yo extraigo todo este amor incomunicable que te tengo; inherente a mi como a mis brazos mis manos y mis dedos yo acepto está presencia tuya tan necesaria como mi aliento, y a veces, cuando necesito tu abrazo o tus manos o tu beso, y sufro el castigo enorme de tenerte lejos, me pregunto por qué es en ti en todo lo que pienso.

Me pongo a contar las horas para saber de ti y tenerte entre mis brazos sueltos; para que luego, ya abrazado a ti me preguntes donde estuve, con quién, y si en verdad te quiero.

Comentarios

Anónimo dijo…
Quisiera que alguien me dijera algo así
Anónimo dijo…
También admito que todavía me gustas, aunque haya pasado más de una década
Shinji dijo…
Una década. Si nos conocemos seguramente escribí algo sobre ti.