Ir al contenido principal

Lolita (fragmento)

He dejado la puerta abierta durante varios días, mientras escribía en mi cuarto, pero sólo hoy ha caído en la trampa.
Entre idas y venidas, pataditas y bromas adicionales (que ocultaban su turbación al visitarme sin haber sido llamada), Lo entró y después de rondar a mi alrededor se interesó por los laberintos de pesadilla que mi pluma trazaba sobre una hoja de papel.
Ah, no: no eran los resultados del inspirado descanso de un calígrafo, entre dos párrafos; eran los horrendos jeroglíficos (que ella no podía descifrar) de mi fatal deseo.
Cuando Lo inclinó sus rizos castaños sobre el escritorio ante el cual estaba sentado, Humbert el Ronco la rodeó con su brazo, en una miserable imitación de fraternidad; y mientras examinaba, con cierta miopía, el papel que sostenía, mi inocente visitante fue sentándose lentamente sobre mi rodilla.
Su perfil adorable, sus labios entreabiertos, su pelo suave estaban a pocos centímetros de mi colmillo descubierto, y sentía la tibieza de sus piernas a través de la rudeza de sus ropas cotidianas.
De pronto, supe que podía besarla.
Supe que me dejaría hacerlo, y hasta que cerraría los ojos, como enseña Hollywood.
Una vainilla doble con chocolate caliente... apenas algo más insólito que eso.
No puedo explicar al lector –cuyas cejas, supongo habrán viajado ya hasta lo alto de su frente calva- cómo supe todo ello: quizá mi oído de mono había percibido inconscientemente algún leve cambio en el ritmo de su respiración –pues ahora Lo miraba de veras mi galimatías y esperaba con curiosidad y compostura (oh, mi límpida nínfula) que el atractivo huésped hiciera lo que rabiaba por hacer-.
Una niña moderna, una ávida lectora de revistas cinematográficas, una experta en primeros planos soñadores, no encontratá muy raro –me dije- que un amigo mayor, apuesto, de intensa virilidad... demasiado tarde.
La casa toda vibró súbitamente con la voluble voz de Louise, que contaba a la señora Haze, recién llegada de la calle, cómo ella y Leslie Thomson habían encontrado algo muerto en el sótano, y Lolita no iba a perderse semejante cuento.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

¿Quién dicta la escritura?

Hace poco, mientras hacía zapping, me encontré con una entrevista a Julio Cortázar sobre su proceso de escritura, y me sentí un poco identificado, salvando, claro, las abismales diferencias. Me recuerdo a mis veintes, cuando el autobús me llevaba de regreso a casa después de la universidad y yo escribía mientras miraba por la ventana una breve idea: la semilla de algo que me había llamado la atención durante el día —una palabra, una sonrisa, un perro persiguiendo su cola…—. A los veinte casi todo es nuevo y sorprendente, así que era difícil quedarse sin tema. Días o semanas después, revisaba esa libreta donde se mezclaba cálculo integral, poemas a medio escribir y fragmentos garabateados (difíciles de descifrar debido a mi caligrafía: quien los viera pensaría que estudiaba medicina y no ciencias computacionales) y trataba de recordar qué quise decir, probablemente inventando el motivo original. Más tarde, iba refinando esa brizna de idea: buscaba en la memoria la forma más elaborada de...

Flying Teapot

Descargar Musica : Yoko Kanno Vocales : Valentin Coupeau Sometimes I think oh yes / I'd move to where all the shooting stars are gone / With all of our wishes / How could they bare oh no / To carry around the stupid human hopes / So I'm going to help I will / Give a key to lock the door / To the secret paradise / There are so many queuing up ./ And I won't let them in / Look at them / They are cheeky /They are never worthy / to be saved Sometimes I feel oh yes / I could do almost everything I wanted / And it makes cry / Lay your heart / Lay your soul / Upon my magic carpet / Now we are flying / To Venus just to kill some time for tea OK / Remember / Surrender / There's nothing you can do / Cause love's such a joke /Like a little jack in the box you know /A little jack in the box. Lay your heart /Lay your soul / Upon my magic carpet /Now we are flying /To Venus just to kill some time for tea OK / Lay your heart / Lay your soul /Upon my magic carpet / Now we are flyin...

depende

Lo terrible es cuando hay dos opciones igual de malas y no sabes por cual decidirte.   Trato de enfocarme en el trabajo para que el tiempo pase rápido , entonces solo vivo entre semana para esperar los viernes.   Pero luego me pongo triste porque paso una semana entera y no paso nada más que trabajo y siento que estoy tirando mi vida a la basura.   Es decir, es entendible, si se tiene una situación horrible lo que menos se quiere es vivirlo al máximo.   De pronto me llegan a la mente las palabras de Steve Jobs, "Si hoy fuera el último día de tu vida, te gustaría estar haciendo lo que ahora haces?"    La respuesta depende de cómo interpretas las pregunta, en el hipotético caso de que pudiera hacer lo que sea, que ahora mismo tuviera las oportunidades y recursos, desde luego que me gustaría estar haciendo otras cosas, no preocuparme por las facturas y estar viajando indefinidamente por el mundo, leyendo, escribiendo, conviviendo con mis amigos. Desde ese ...