Ir al contenido principal

Lilus Kikus

Carlos Fuentes, en 1954, en la Revista de la Universidad, reseña la obra Lilus Kikus, de Elena Poniatowska, de una manera ingeniosa, al entablar un diálogo con la protagonista de la historia, mismo que aquí reproducimos:

-Oiga, ¿y usted ya leyó Lilus Kikus?

-Sí, señor; yo lo escribí.

-¿Cómo? ¿Usted es..?

-Sí, yo soy Lilus Kikus. ¿Qué chispa, no?

-Siéntese usted, niña Lilus; conversemos.

-No puedo, señor. Los sábados me toca estar de rodillas.

-Mire, hace tiempo que deseaba conversar con usted. El otro día opinábamos varias personas sobre su libro. Buscábamos, sobre todo, sus antecedentes. Usted sabe que constituye toda una profesión buscar los antecedentes de un libro. Existen críticos que viven angustiados definiendo la influencia de Kafka y Borges sobre los cuentistas mexicanos, y cuando logran remontarse a Branch Cabell y su famoso Jurgen diríase que Empédocles ha vuelto a lanzarse al cráter del Etna.

-En el convento nos enseñaron un versito que decía: Great Empedocles, that ardent soul, / Leapt into Etna, and was reasted whole...

-No me interrumpa, Lilus Kikus... Le decía que, en busca de estos antecedentes, encontramos desde luego dos. Uno, The Young Visiters, de Daisy Ashford...

-¿Qué cosa es eso?

-Es una novela escrita por una niña de nueve años. Sir James Barrie animó a Daisy para que la publicara, cuando ésta era ya una mujer de treinta. Algunos dijeron que, en realidad, la obra había sido escrita por el propio Barrie. En fin, lo importante es que The young visiters revela ese mismo asombro natural, esa perversa ingenuidad, de Lilus Kikus. Si en la obra de Daisy Ashford -como opina Barrie- por primera vez se eleva al rango de gran fenómeno, literario y humano, el desayunar en la cama, en la de Elena Poniatowska surge a la vida el espantoso problema del derecho de propiedad sobre las lagartijas.

-Pero es que el señor del cuatro...

-Prosigo. El otro, sería Tiko, de Consuelo Pani. Tiko es un chowchow. Dice don Alfonso Reyes que Tiko "anda por entre una precipitación cubista de escenas y paisajes... como si jugara al caleidoscopio con las cosas, los lagos y las montañas." Esto, claro, referido a la ausencia de ilusión panorámica hay un poco lo mismo en Lilus Kikus. La realidad está vista como de costado, o desde un obelisco de aire, o bajo la mínima frondosidad de la hierba. El mundo es, cada segundo en forma absoluta, un señor "inquieto por haberse dormido", el "éxito junto al mar", Jesusito entre los borrachos de Canaan, la azucena entintada de la Borrega. La fantasía se ha vestido con listones, usa dos trenzas cortas y tiene las rodillas raspadas. El universo de Lilus Kikus se calibra en un ramito de romero cosido a sus calzones. ¿Le parece bien?

-Me parece que los críticos son unos bodocudos. Además, mis verdaderas influencias son otras.

-¿Cuáles?

-Las brujas, señor.

-Ay, Lilus Kikus, aún no sabes muchas cosas. Todas las niñas como tú hablan en plural. Has de saber -pronto reconocerás el valor de los datos positivos- que no hay en el mundo más que una bruja. Norman Matso ha escrito un libro definitivo sobre la materia, Flecker's Magic. Allí se demuestra que sólo existe una bruja, porque todas las demás se suicidaron en el siglo XVIII. Parece que Newton les hizo perder todo optimismo...

-¿Y cómo estuvo eso?

-Verás...

Comentarios

Entradas más populares de este blog

¿Quién dicta la escritura?

Hace poco, mientras hacía zapping, me encontré con una entrevista a Julio Cortázar sobre su proceso de escritura, y me sentí un poco identificado, salvando, claro, las abismales diferencias. Me recuerdo a mis veintes, cuando el autobús me llevaba de regreso a casa después de la universidad y yo escribía mientras miraba por la ventana una breve idea: la semilla de algo que me había llamado la atención durante el día —una palabra, una sonrisa, un perro persiguiendo su cola…—. A los veinte casi todo es nuevo y sorprendente, así que era difícil quedarse sin tema. Días o semanas después, revisaba esa libreta donde se mezclaba cálculo integral, poemas a medio escribir y fragmentos garabateados (difíciles de descifrar debido a mi caligrafía: quien los viera pensaría que estudiaba medicina y no ciencias computacionales) y trataba de recordar qué quise decir, probablemente inventando el motivo original. Más tarde, iba refinando esa brizna de idea: buscaba en la memoria la forma más elaborada de...

Flying Teapot

Descargar Musica : Yoko Kanno Vocales : Valentin Coupeau Sometimes I think oh yes / I'd move to where all the shooting stars are gone / With all of our wishes / How could they bare oh no / To carry around the stupid human hopes / So I'm going to help I will / Give a key to lock the door / To the secret paradise / There are so many queuing up ./ And I won't let them in / Look at them / They are cheeky /They are never worthy / to be saved Sometimes I feel oh yes / I could do almost everything I wanted / And it makes cry / Lay your heart / Lay your soul / Upon my magic carpet / Now we are flying / To Venus just to kill some time for tea OK / Remember / Surrender / There's nothing you can do / Cause love's such a joke /Like a little jack in the box you know /A little jack in the box. Lay your heart /Lay your soul / Upon my magic carpet /Now we are flying /To Venus just to kill some time for tea OK / Lay your heart / Lay your soul /Upon my magic carpet / Now we are flyin...

depende

Lo terrible es cuando hay dos opciones igual de malas y no sabes por cual decidirte.   Trato de enfocarme en el trabajo para que el tiempo pase rápido , entonces solo vivo entre semana para esperar los viernes.   Pero luego me pongo triste porque paso una semana entera y no paso nada más que trabajo y siento que estoy tirando mi vida a la basura.   Es decir, es entendible, si se tiene una situación horrible lo que menos se quiere es vivirlo al máximo.   De pronto me llegan a la mente las palabras de Steve Jobs, "Si hoy fuera el último día de tu vida, te gustaría estar haciendo lo que ahora haces?"    La respuesta depende de cómo interpretas las pregunta, en el hipotético caso de que pudiera hacer lo que sea, que ahora mismo tuviera las oportunidades y recursos, desde luego que me gustaría estar haciendo otras cosas, no preocuparme por las facturas y estar viajando indefinidamente por el mundo, leyendo, escribiendo, conviviendo con mis amigos. Desde ese ...