¿y si el pasto hablara? imagina al césped con una boca y unos dientes. O mas increíble aun, con algo para contar, con ganas de pronunciar palabra después del tedio y tanto pisotón. Es increíble a veces escucharlo, a veces acogedor, pero de pronto siento el terror que se siente cuando las nubes, sobre el cielo, llegan a la ciudad. Mi corazón se agita por que yo les temo. A esas nubes uno les puede poner la forma y ellas desobedecerlas como las nubes que son. ¿quien les puede decir algo? ... si están tan alto y vuelan veloces por el mundo y de pronto desaparecen. Riegan el césped, y mojan sujetos sin sombrilla y descomponen cámaras y celulares. ¿como se llama eso que hacen los pobres? ah si, caminar. Yo caminaba por un rumbo equivocado, por que me hacia falta llegar a un sitio y también un sitio a donde llegar, y como me faltaba todo en la vida tuve que patear una lata para desquitar mi furia contra el suelo y las nubes. Hay veces que disfruto de una naranja pero en realidad lo peor del día es que no puedo descansar si no es con jugo de almejas. ¡Ostras! ¡ostras! mi madre compró tantas y las abría con un cuchillo para que las comiera mientras platicáramos del pasado y mis pantalones sucios.
Hace poco, mientras hacía zapping, me encontré con una entrevista a Julio Cortázar sobre su proceso de escritura, y me sentí un poco identificado, salvando, claro, las abismales diferencias. Me recuerdo a mis veintes, cuando el autobús me llevaba de regreso a casa después de la universidad y yo escribía mientras miraba por la ventana una breve idea: la semilla de algo que me había llamado la atención durante el día —una palabra, una sonrisa, un perro persiguiendo su cola…—. A los veinte casi todo es nuevo y sorprendente, así que era difícil quedarse sin tema. Días o semanas después, revisaba esa libreta donde se mezclaba cálculo integral, poemas a medio escribir y fragmentos garabateados (difíciles de descifrar debido a mi caligrafía: quien los viera pensaría que estudiaba medicina y no ciencias computacionales) y trataba de recordar qué quise decir, probablemente inventando el motivo original. Más tarde, iba refinando esa brizna de idea: buscaba en la memoria la forma más elaborada de...
Comentarios
Saludos!
:D
Si esas nubes me alcanzaran y se posaran sobre mi cabeza me dejarian caer un rayo fulminante, pero dicen que en la vida siempre habra 7 rayos de esos jaja (Benjamin Button), que miedo, que espanto.
Saludos !!
Hoy brindo por la inmadurez.
The Curious Case of Benjamin Button es una buena película, Fitzgerald hizo un buen trabajo.
Saludos!
:D