Sentí como si mi cabeza un rayo la atravesara, y la lluvia cubrió mi cuerpo cansado y tirado sobre la arena; no hay mejor vista que la del mar cayendo del cielo. Yo no estaba borracho y eso fue bueno, no había entre mi percepción y el mundo ningún murmuro mas que el del viento, y no se decía nada. Impotente frente a la magnitud de la tormenta no tuve por suerte fuerzas para temer y salir corriendo, fue por eso que acepté mi destino, cualquiera que fuese y no supe si había un lugar para esconderme si un rayo realmente cruzara mi cuerpo para llegar al suelo. ¿tu lo entiendes? Una fuerza imparable, la fuerza de la luz, la del viento, de donde vienes, que haces aquí...
Comentarios
estoy herido, brutalmente herido
de su hastío aceptar tu destino shinji realmente lo aceptas si es asi pasa la receta wey