Ser papá no es fácil, no conozco con certeza lo difícil que puede llegar a ser, pero con seguridad no es sencillo, todo dependerá en cierta enigmática medida del tipo de hijo que se tenga, del tipo de humano que es uno. A mi parecer has sido humano, eso ya se agradece, también me intriga observar cuanto de ti hay en mi. No es el color de tus ojos o tu cabello, o tu altura o la forma de tu rostro o de tu boca. La blancura de la piel, la complexión delgada, el sudor en las manos, los remolinos en el cabello. Lo que me llama la atención es que a mi parecer mucho de lo que me define y que comparto contigo es lo que siento me hace especial. La pasión por el conocimiento. Te agradezco no haber matado mi curiosidad cuando te agobiaba con preguntas sobre todo, y haber alimentado mi imaginación con las historias sacadas de quien sabe donde que me contabas cuando yo era un niño. Aunque con el tiempo te fuiste quedando sin respuestas y yo sin preguntas la decepción nunca apareció. Nunca ha aparecido y nunca aparecerá, tu eres, papa, mi escritor favorito, mi fuente inagotable de conocimiento y de buenos y malos ejemplos, el peldaño en la escalera al que quiero subir y parezco nunca alcanzar. Gracias papá por inculcado, Te quiero, feliz cumpleaños.
Hace poco, mientras hacía zapping, me encontré con una entrevista a Julio Cortázar sobre su proceso de escritura, y me sentí un poco identificado, salvando, claro, las abismales diferencias. Me recuerdo a mis veintes, cuando el autobús me llevaba de regreso a casa después de la universidad y yo escribía mientras miraba por la ventana una breve idea: la semilla de algo que me había llamado la atención durante el día —una palabra, una sonrisa, un perro persiguiendo su cola…—. A los veinte casi todo es nuevo y sorprendente, así que era difícil quedarse sin tema. Días o semanas después, revisaba esa libreta donde se mezclaba cálculo integral, poemas a medio escribir y fragmentos garabateados (difíciles de descifrar debido a mi caligrafía: quien los viera pensaría que estudiaba medicina y no ciencias computacionales) y trataba de recordar qué quise decir, probablemente inventando el motivo original. Más tarde, iba refinando esa brizna de idea: buscaba en la memoria la forma más elaborada de...
Comentarios
Y me complacen, me enorgullecen,
y se siente rebonito...tanks you