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28 octubre - San Judas

Estuvieron sonando los fuegos artificiales durante la noche. Mientras sonaban los cohetes y la temperatura bajaba y yo me acurrucaba cada vez más en mi cama se me ocurrió pensar sobre esa costumbre de festejar a San Judas Tadeo; lo ajeno que me parece y lo mucho que he intentado todos estos años de entenderlo, las veces que he perseguido construir ese vínculo espiritual con mis familiares y amistades. Esfuerzos infructuosos aparte; en momentos como este es que noto lo difícil que ha sido este camino para adaptarme, lo mucho que me deben de querer o apreciar quienes me rodean para soportar toda esta antipatía mía, lo renuente que soy a eso de darle gusto a la gente, incluso a quienes tengo cerca, lo poco que me ha importado no parecer raro, lo poco que me ha dejado caminar por este camino solitario, sin santos ni cohetes a las dos de la mañana.

27 octubre - Necesito comenzar.

Necesito, de forma literal, ocupar o bien encaminar mis pensamientos a la producción literaria o quizás sólo de forma general a la producción creativa; cada vez con mayor frecuencia me encuentro o ansioso o melancólico o con la mirada fija a la nada y con la voz interna exigiendo más que sugiriendo vaya al refrigerador a abrir una cerveza. Y es que siempre o la mayor parte del tiempo estoy pensando alguna nimiedad u ocurrencia y estos pensamientos huyen tan pronto vuelvo a mi ocupada y absorbente rutina. Luego, creo, lo primero es ser franco, aceptar que los hábitos cambiaron y superar las añoranzas; que si bien no es ridículo si es un poco extraño y hasta dañino aferrarme a la imagen esa del enfant terrible; ya es por definición contrario a estar casado y con dos hijos. Necesito comenzar, pero sobre todo, continuar hasta llegar al hábito.

Cóctel

Nada, han pasado muchas cosas, pero me han faltado ganas de sentarme a describir todo con moderado detalle y ordenar la prosa. Muchísimas cosas en este 2020; creo, lo mayoría censurable, hasta cierto grado casi como cuando a mis veinte observaba y participaba en todo lo que tenía a mi alcance. Espero pronto venga algo de inspiración.

playlist

Me dijo que le gustaban las películas; entonces comencé a platicarle sobre las que me vi me parecieron geniales. Entonces me dijo que le hiciera una lista en Letterboxd. Entonces dejé de recomendar películas. Y también me había mencionado que le gustaba la música; y le platiqué sobre todas las canciones geniales que había escuchado. Me detuvo y me dijo, ¡hey!, deberías hacerme una lista de canciones geniales en Spotify. Y así dejé de recomendarle música. Y lo último que me pidió fue que le hiciera una lista de videos en YouTube. Al parecer solo quería que tirara mi basura en otro lado. Creo que soy bastante torpe para esto de las indirectas.

haricots et fromage

Es una trampa. Se normaliza el éxito económico como fin último y necesario. Te tratan de convencer de que necesitas ciertas cosas y esas cosas requieren dinero. El atractivo se mide en capacidad financiera. Y luego, salud financiera es sinónimo de tomar buenas decisiones y ser listo es ser exitoso. Cuántas falacias. El éxito económico solo se da a una pequeña cantidad de personas y no corresponde con los estudios estadísticos que muestran inteligencia o capacidad estratégica. La mitad es el entorno y la suerte. Y no todos tenemos la capacidad de cambiarlo. Nos dicen que busquemos lo que nos apasiona y que el dinero vendrá después. Yo creo que le hablan a un hombre de paja por qué pocos perseguimos el dinero como fin último, y si tenemos claros nuestros deseos, pero estamos confundidos. La pasión no es algo constante a través del tiempo, puede que busquemos algo apasionadamente, pero con tanta intensidad que termina apagándose rápidamente. No puedo dejar de neces...

Chopin y Vodka

Todo comenzó en una fiesta. Ni siquiera recuerdo el motivo, lo más probable es que no hubiese motivo; cursábamos el último año de la universidad y los motivos no eran necesarios para armar una fiesta. Habían cooperado entre todos para comprar un par de botellas de vodka y cigarrillos. Yo no tenía un centavo, y aunque en principio me había rehusado a participar me insistieron tanto y fuimos todos a mi casa. Cuando comencé a beber en las medianeras de mi vida universitaria, cuando el miedo inicial se disipa y comienzas a confiar en tus habilidades y a invertir tanto tiempo en estudiar. Beber de joven es increíble, no tiene nada que ver con el precio de la botella o el lugar, era la convivencia, acercarme a las personas, dormir mi pánico social y sentir que tengo tanto en común con otros, todos vomitamos y el alcohol no discrimina de gustos o apariencias. Yo, el tímido de la clase podía platicar y divertirme con la más bonita de la escuela. También alcoholizado se borr...

Rockstar (I)

Estaba a punto de abrir una lata de conservas, mi cena, disponerme terminar un libro de Andrea Camilleri cuando me dijo que pasaría por mí en diez minutos. Y no llegó en diez sino en cuarenta, pero llegó en su auto deportivo y me saludó muy contento y después de mensajear a quien sabe a cuantas personas arrancó el auto y partimos con rumbo incierto. Hizo otra llamada y en tres minutos le quitó lo incierto al rumbo y le puso un plan a la noche: un bar, un cumpleaños. El alcohol hizo lo suyo y como de costumbre terminé hablando de cosas tristes o preocupantes, pero burlonamente; nadie quitó la sonrisa ni dejó de beber y esto como siempre está bien porque nunca tengo la menor idea de lo que hago.